Impacto de la fruta y la verdura en la función cognitiva

Los cambios cognitivos varían considerablemente de persona a persona pero generalmente progresan despacio. 

En cuanto a la cognición, el envejecimiento neuronal causado por la edad de manera natural puede ser contrarrestado eficazmente con suplementación a base de antioxidantes. Un ejemplo de esto es un estudio realizado en casi 2500 franceses, que relacionaba la cognición con la nutrición y el estilo de vida (actividad física, consumo de fruta y verdura, consumo de alcohol o tabaco, etc.) Se realizaron pruebas cognitivas en 2009 y trece años después, observándose una asociación entre un patrón dietético y estilo de vida poco saludable con un deterioro cognitivo mayor.

Los antioxidantes, sobre todo los procedentes de flavonas, antocianinas y flavonoides son especialmente eficaces en la enfermedad de Alzheimer, como mecanismo de prevención mediante la modulación antioxidante en estas enfermedades degenerativas asociadas a la edad y el estrés oxidativo propio del envejecimiento. Esto es debido a que el cerebro a estas edades es más vulnerable al estrés oxidativo.

fruta y verdura

En estas enfermedades neurodegenerativas se produce una acumulación de moléculas pro-oxidantes que con el tiempo dañan las estructuras celulares y las proteínas y lípidos de membrana, siendo el mecanismo de acción principal la inhibición de la enzima acetilcolinesterasa y por lo tanto, manifestándose los flavonoides de las frutas y las verduras como principales en una acción terapéutica efectiva contra los signos de la enfermedad de Alzheimer. Estos mejoran sensiblemente la plasticidad sináptica en estos enfermos, mejorando la memoria y los procesos cognitivos.

Todo esto se ha puesto de manifiesto en una publicación que afecta a veintitrés países desarrollados en cuanto a las tasas de demencia y depresión. Los polifenoles presentan una acción antidepresiva debido a que elevan el contenido de serotonina en el cerebro, hormona y neurotransmisor, que es denominada comúnmente como la «hormona de la felicidad» porque está asociada a esta enfermedad y al estado de ánimo. De hecho, los antidepresivos son en muchos casos fármacos sintéticos que actúan en este sentido. También modulan el contenido de otras catecolaminas como la dopamina o la norepinefrina.

En un estudio realizado en más de 8500 adultos franceses, a los que se dividió en grupos por edades y dieta, se evaluó la memoria, la función ejecutiva y el lenguaje mediante diversos tests, evidenciándose una clara mejoría en el deterioro cognitivo en aquellos sujetos de 45 a 60 años que consumían más fruta y verdura.

A través sobre todo de numerosos estudios de intervención clínicos y epidemiológicos, se ha relacionado la función cognitiva con el consumo de fruta y verdura en enfermos con diversas enfermedades degenerativas, pero hasta hace pocos años había muy pocos estudios de intervención en sujetos jóvenes sanos. Por tanto, es clave realizar estudios en estos últimos no solamente para evaluar el impacto en estas poblaciones sino con el objetivo de averiguar las consecuencias del consumo crónico de estas frutas y verduras.

Incluso se ha tratado la posibilidad de la utilización de fitoquímicos como terapéuticos en alternativa al uso de fármaco, con el fin de evitar los efectos secundarios que estos provocan, y de esta manera tratar las enfermedades más acuciantes de los últimos tiempos. Numerosos investigadores han clasificado los efectos beneficiosos sobre la salud por alimentos y se llega a la conclusión de que las frutas y las verduras tienen un potencial inmenso como terapéutico.