Todo sobre el Ginkgo Biloba: Indicaciones y beneficios para la salud

Proviene de un árbol milenario chino. Se le da también el nombre de “árbol de los templos”.

Los chinos consideraban que el ginkgo biloba era un árbol sagrado. Es muy utilizado en la medicina tradicional china, con múltiples indicaciones: asma, bronquitis, hipertensión, afecciones cutáneas, etc. Se le conoce como “la planta de la juventud”.

Sus propiedades se deben a los flavonoides y las bioflavonas que contiene. Tiene un alto poder antioxidante y antiinflamatorio. La OMS describe múltiples aplicaciones del ginkgo biloba, como: problemas de concentración, pérdidas de memoria, tendencia a olvidar, trastornos del equilibrio, mareos, dolor de cabeza y zumbidos (de origen vascular), etc.

Es muy rico en vitamina E. Suele consumirse en forma de infusiones o cápsulas, siendo un importante aliado contra el envejecimiento. Se le atribuyen importantes funciones en la regeneración de los fibroblastos (tipo de célula resistente del tejido conectivo que forma parte de distintas estructuras orgánicas) y del colágeno.

INDICACIONES Y BENEFICIOS PARA LA SALUD

Tiene una potente actividad antioxidante, ya que posee más de 60 antioxidantes naturales, que permiten luchar contra los radicales libres, lo que le permite tener efectos como:

  • Buen aliado frente al envejecimiento.
  • Proteger la función cognitiva y previene su deterioro.
  • Posee una acción vasodilatadora, permitiendo un buen riego sanguíneo en general y especialmente del cerebro y corazón.
  • Se le considera un anticoagulante natural.
  • También puede recomendarse para trastornos circulatorios periféricos (piernas pesadas, venas varicosas).
  • Es muy utilizado en complementos para potenciar la memoria y la capacidad de concentración.
  • La suplementación con ginkgo biloba permite combatir el envejecimiento y proteger las capacidades cognitivas como la memoria y la concentración.
  • Tiene efectos neuroprotectores.
  • Protege la piel ante efectos nocivos de los rayos solares.

PRECAUCIONES

  • La dosis habitual es entre 120-240 mg por día, preferiblemente repartidos en 2 o 3 tomas, para garantizar la eficacia y seguridad de su uso.
  • Se recomienda tomarla a la hora de comer, con un vaso grande de agua.
  • Es aconsejable consultar con un profesional antes de consumirla.
  • No se recomienda su uso en embarazadas ni lactantes.
  • Está contraindicado en caso de personas con hemofilia, epilepsia y personas que van a someterse a cirugía.
  • No debe consumirse si está tomando algún anticoagulante.
  • Puede aparecer ocasionalmente algún efecto secundario leve como malestar gastrointestinal, dolor de cabeza, mareo y reacciones en la piel.
  • Se recomienda una duración del tratamiento de al menos 8 a 12 semanas para obtener y valorar resultados óptimos.