Cinco ejercicios de yoga que facilitan la digestión

Practicar yoga genera técnicas de respiración que ayudan a liberarse del estrés, lo que beneficia la salud digestiva.

Fuente: www.elmundo.es

Practicar de forma constante esta rutina, con cinco ejercicios de yoga muy fáciles para principiantes, ayudará a relajar el abdomen, facilitará la digestión y deshinchará el vientre. Aunque se recomienda no ir a una clase de yoga recién acabado de comer ni con el estómago muy lleno, para que tu cuerpo se sienta más confortable durante la práctica, estas posturas son tan sencillas y relajadas que puedes realizarlas en cualquier momento del día.

Además, para evitar la hinchazón y la sensación de pesadez es fundamental controlar la alimentación evitando grasas saturadas y cocinando los alimentos al horno, al vapor o la plancha. En caso de intolerancias también ayuda a una digestión más ligera tomar productos sin lactosa.

Los cinco que acabarán con tu tripa hinchada son:

  1. Respiración. La primera postura consiste en sentarnos durante cinco minutos, sobre un mat o esterilla en el suelo, con las piernas cruzadas e iniciar la respiración consciente. Comienza la relajación y la conexión con nuestro cuerpo.
  2. Movimientos circulares sobre el abdomen. En la misma postura, con los ojos cerrados para ayudar a la relajación, se coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen para comenzar el siguiente movimiento. Se trata, sin despegarnos del suelo, de realizar movimientos circulares sobre nuestro cuerpo, comenzando el movimiento por la derecha y luego cambiando de sentido por la izquierda. El objetivo es sentir el movimiento circular en el estómago. Este ejercicio se realiza durante dos minutos.
  3. Movimientos circulares con las manos en las rodillas. Regresamos al centro y colocamos las manos sobre las rodillas. Desde esa postura, inhalamos, abrimos el pecho y después llevamos el pecho hacia dentro, curvando la espalda, y desde ese punto se realizan movimientos circulares durante un par de minutos, en un sentido y en el otro.
  4. Movimiento de brazos. Tras ello, llevamos la mano derecha al suelo como punto de apoyo y con el otro brazo realizamos movimientos circulares de manera amplia y despacio repitiendo lo mismo con el otro brazo durante un par de minutos. El objetivo es sentir ese movimiento fluido en el abdomen. Mantener siempre presente la respiración.
  5. Torsiones. Llevamos la mano derecha a la rodilla izquierda y la mano izquierda detrás del cuerpo formando una torsión. Repetimos este movimiento, también durante un par de minutos, en el lado contrario. El sentimiento es una torsión suave en el abdomen.